Las actuaciones de las empresas y las cajas también se pueden clasificar teniendo en cuenta su grado de contribución a conseguir objetivos y resultados desde el doble ángulo empresarial y social relevantes a medio plazo.
Considerando su perfil empresarial, las clasificamos en tres grupos:
- Asistenciales Son las actuaciones que la propia empresa y caja considera caritativas o filantrópicas. Suelen formar parte exclusivamente del presupuesto de gastos y se generan como respuesta a solicitudes, por lo que forman parte de las primeras partidas presupuestarias a recortar en casos de ajuste. Sin embargo, muchas veces son el germen de posteriores actuaciones de los grupos siguentes.
- Tácticas Son actuaciones poco sofisticadas con el objetivo de generar publicidad positiva o motivación interna. Habitualmente forman parte del presupuesto de comunicación. Tienen un carácter más simbólico y testimonial que estratégico y suelen ser en ámbitos como la infancia, emergencias o países en los que la empresa o caja no tiene actividad. También suelen ser útiles como aprendizaje previo a otras de perfil más estratégico.
- Estratégicas Corresponden a actuaciones que ayudan a que la empresa y la caja sea activa frente a los principales retos sociales (envejecimiento, inmigración, dependencia, educación). Integran tanto el ángulo empresarial y el social que no se pueden deslindar, utilizan recursos sofisticados (productos y servicios, capital humano, trabajo en red...) y habitualmente forman parte del presupuesto de varios departamentos.