El programa Incorpora de "la Caixa" trata de que las empresas incorporen como trabajadores a personas que han pasado por dificultades de integración, como inmigrantes, desempleados, personas con discapacidad, mujeres o jóvenes en riesgo. Los resultados de sus apenas dos primeros años reflejan que el éxito se basa en una auténtica tela de araña. Lo promueve su obra social y se apoya en sus más de 5.500 oficinas bancarias. Juntas han invitado a 24.135 empresas, consiguiendo que 3.776 empleen con normalidad a 9.998 candidatos, preseleccionados, formados y acompañados por 283 técnicos de 183 entidades sociales de toda nuestra geografía. Son parte de las 31.600 personas que han recibido cursos de 250 horas impartidos por 650 técnicos preparados en 26 universidades. El programa se está redondeando con empleo en la propia caja, voluntariado de sus equipos y créditos de Microbank. Entre todos han encontrado buenos candidatos, han mejorado la cohesión social y han creado vínculos más fuertes entre sí y han ahorrado 90 millones de euros en prestaciones a las arcas públicas.
Un caso inspirador de que la buena integración, la que afronta realidades empresariales y sociales complejas, requiere trabajar en red. Y enredar.