La sociedad civil es un recurso vital para los desafíos que plantea el desarrollo social. Abarca desde foros de pensamiento hasta entidades especializadas en la promoción de políticas o la ejecución de programas para proporcionar servicios básicos en las áreas de empleo, salud, educación o asistencia social.
Está especialmente desarrollada en el mundo anglosajón, donde su crecimiento se ha basado en:
- Un sentimiento general de la necesidad de invertir en la participación ciudadana, facilitando un entorno propicio, apoyo y colaboración para trabajar en todos los contenidos de la realidad social.
- Una promoción de la acción colectiva ciudadana orientada a la mayor participación de personas, grupos y entidades privadas.
- Una implicación activa de una amplia gama de actores no estatales.
Los actores de la sociedad civil van desarrollado su capacidad e influencia en ámbitos diversos y cambiantes que ayuda a mejorar la eficacia de las intervenciones institucionales, especialmente en los programas con grupos vulnerables.
La participación ciudadana es clave desde muchos ángulos, como la participación de las personas más afectadas por cada actuación desde el momento de su análisis previo hasta su ejecución, la rendición de cuentas, el buen gobierno o la calidad y eficacia de los programas sociales.
En el ámbito de la acción social:
Ver entidades especializadas en voluntariado



